Una tienda londinense atacada durante los disturbios. Foto: Corbis |
Entretanto la Policía investiga las informaciones que apuntan a que se han efectuado disparos en el barrio de Aston. Agentes antidisturbios se han desplegado por el centro y han rodeado el complejo comercial Mailbox. A su vez han cortado el paso a las calles Dudley (Wolverhampton) y High (West Bromwich), entre otras de esta última población. Un portavoz del cuerpo policial de West Midlands especifica que más de 400 policías patrullan esta noche las calles, a los que se suman efectivos municipales.
Al menos dos vehículos han ardido pasto de las llamas. Asimismo, se han registrado asaltos contra comercios, como uno de la cadena de moda Marks & Spencer y otro de electrónica.
La Policía de West Midlands, citada por la BBC, ha precisado que 19 imputados continúan bajo custodia a la espera de comparecer ante los tribunales el miércoles por la mañana. Los cuatro restantes han quedado en libertad bajo fianza y también tendrán que testificar.
El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, llegó a primera hora de la tarde a esta ciudad del centro de Inglaterra para reunirse con los jefes de Policía. Desde Birmingham ha reiterado que "sencillamente no hay ninguna excusa para la violencia, el saqueo y la destrucción".