Tras un año 2009 modesto, el lujo mira 2010 con más optimismo

El aumento en las ventas de productos de lujo a finales de 2009, tras meses de depresión a raíz de la recesión, deja ver con más optimismo el 2010, en gran parte gracias a China, aunque el regreso al nivel de antes de la crisis no se prevé hasta 2011.




Empresas europeas y norteamericanas como Richemont (Cartier, Mont-Blanc, Van Cleef y Arpels..), Burberry, Swatch, Estée Lauder, Tiffany y Rémy Cointreau han publicado cifras superiores a lo previsto.

Incluso si no es el caso para el conjunto del sector, la tendencia parece positiva y los resultados el jueves del número uno mundial francés del lujo, LVMH, y de Hermes el viernes se anuncian en la misma dirección.

"Tocamos fondo", declaró a la AFP la directora del polo europeo Lujo y Distribución del gabinete Bain&Company, Joëlle de Mongolfier, al referirse al año pasado. "Estamos recuperándonos de la desaceleración con un segundo trimestre de 2009 de mejor factura que el primero. 2010 debería ser un año de estabilización, incluso con un crecimiento del 1%. Será necesario esperar 2011 para asistir a una recuperación de la industria del lujo", dijo.

Un punto de vista compartido por la analista Catherine Rolland, de Kepler Capital Markets, para quien "de -10% o un poco más en 2009 para el sector, es muy probable que haya un crecimiento del orden del 2% en 2010". "Pero será necesario esperar a 2011 para volver a tasas de crecimiento más clásicas, del 6 al 8% anual", advirtió.

La explosión de la demanda en China, nuevo gran mercado para Louis Vuitton (LVMH), que lo ha convertido en su segundo cliente mundial detrás de Japón, permitió por ejemplo que el sector limite la baja de ventas mundiales al -8% en 2009, según Bain&Company.

En 2010, "China seguirá siendo un motor de crecimiento para el sector", indicó de su lado Catherine Rolland, según la cual "la mejora de la tendencia en el mercado norteamericano, en fuerte retroceso en 2009, podría ser otro factor favorable en la tendencia global del mercado".

Asia en general (fuera de Japón) aparece como una tierra de conquista, a la imagen de las proyecciones del fabricante de automóviles de lujo británico Rolls-Royce, que piensa triplicar sus ventas de vehículos en la región.

Sin embargo, y de forma global, es un momento de prudencia, porque la crisis actual se ha acentuado "por una verdadera crisis del crédito y el consumo en particular", indica De Montgolfier.

De todos modos, hay que saber que el lujo no atravesó la crisis de la misma manera según sus sectores: la "moda y marroquinería" se vio menos afectada que "relojes y joyería" o "vinos y bebidas espirituosas".

Incluso en el interior mismo de un sector se han visto disparidades: las ventas de cognac resistieron mejor que las de champán y la alta joyería se portó mejor que los relojes.

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